Las cosas no se olvidan por pulsar el botón eliminar, no, no es tan facíl o tan vanal, como cada cual lo quiera ver. En la vida las cosas sólo se mueren cuando decidimos regalarlas al olvido, en ese momento el recuerdo o la viviencia desaparece se esfuma, no es algo doloroso, no, es ... supongo, lo bueno del olvido, que viene con anestesico y hace que las cosas que tiras a ese agujero negro sencillamente no duelan.
Pero creo que no es útil, creo que no es ético, dejar de lado un recuerdo o una viviencia, porque para bien o para mal, forman parte de lo que somos, son las respuestas a ¿por qué pienso así? ¿de dónde vengo? ¿dónde voy? el problema es que son respuestas que no sabemos interpretar hasta que no volvemos a cagar, bueno ¿eso es la vida no?
La vida puede ser un título de un mail, una vieja canción de pop, un sueño quebradizo por las calles de madrid, un tatuaje trasnochado ... la vida es eso, un sueño ... la página de un libro que ya ha pasado y te deja dos opciones: continuar descifrando el misterio de la siguiente página o doblar la página hasta que las lágrimas del pasado borren el futuro.
Es bonito ver llover, muy muy bonito, porque es más facil sentir nostalgia. Ufff Nostalgia, me encanta esta palabra, si porque es como el renacimiento de cada una de esas viviencias pasadas. La nostalgia va dibujando recuerdos en las gotas que decoran el cristal y su mágia hace que pueda volver a vivir cada uno de ellos, como los viví en su momento. No tabus no hay perjuicios porque ahora existe la perspetiva y es muy hábil asustando al miedo.
Me gusta escribir recuerdos confusos, jugar con las palabras. Dormir despierta y despertar dormida.
Me gustan los mañas y me enamoro del ayer.
Me gusta lo que soy
Me gusta de donde vengo
Y me encanta hacia donde voy.